Lo primero es advertir que las oportunidades no existen al margen del emprendedor, sino que él las construye
Muchos pensarán en dos jóvenes encerrados en un garaje desarrollando una idea brillante que los convertirá en dueños de una multinacional, en personas como Niklas Zennström (Skype) o Larry Page (Google), auténticos superdotados que se dedican a revolucionar sectores mientras añaden ceros a su cuenta corriente. Un tópico que no es incorrecto, pero sí incompleto.
Emprender es crear valor identificando, evaluando y construyendo oportunidades. Una forma de conducta aplicable a todos los ámbitos: al emprendedor por cuenta propia, al emprendedor en entorno de una gran empresa, e incluso al que está en la tarea diaria de la alta dirección, en el área ejecutiva, técnica, etc.
La mayoría de empresas son creadas por personas y equipos corrientes. Es más, no sería justo reducir el concepto de emprendedor a aquellos que crean una empresa. Lo más común es crear un proyecto dentro de una corporación.
A veces se emprende comprando y haciendo crecer una empresa iniciada por otros. Pero hay algo que define a todos los emprendedores: son capaces de crear una oportunidad, buscar los recursos necesarios y llevarla a cabo; son gente optimista que no se deja intimidar por aparentes riesgos.
Donde otros se quedarían paralizados, ellos identifican las fuentes del peligro y las minimizan con acciones concretas. Buscan los socios adecuados y los convencen con su capacidad de entusiasmar, de crear confianza, con personalidad, con habilidades políticas y con la voluntad de compartir éxitos y aceptar errores.
Lo primero que crea el emprendedor es la oportunidad; una idea que para ser buena, ha de ser atractiva para él, para los inversores y los clientes; una idea que pueda fraguarse en el momento oportuno para servir un mercado o crearlo; una idea que permita anclar sólidamente un producto o servicio con valor añadido para el cliente y la empresa; una idea que funcione durante, al menos, el tiempo necesario para recuperar la inversión realizada.
La creación de valor
Hay algo común a muchas de las empresas de éxito. Desde las que crean un nuevo concepto, como E-bay, hasta las que revitalizan un sector maduro, como Zara. La base de una start-up y la fuente de creación de valor de una gran empresa es un modelo de negocio innovador; una configuración robusta, flexible y sostenible en el tiempo; un sistema que, de cara al consumidor, mejora lo presente.
Un buen modelo de negocio responde de forma precisa a estas preguntas: ¿Quién es el cliente y qué tipo de ventajas estamos creando para él? ¿Cómo nos organizamos para crear esa ventaja? ¿Cómo ganamos dinero? No se trata tan sólo de robar clientes a la competencia. Un buen modelo debe generar ingresos nuevos que antes no existían en el mercado.
Para responder a estas premisas conviene redactar un business plan o plan de negocio. No es imprescindible ni garantía de éxito. Sin embargo, existe un amplio consenso en que dedicar tiempo y esfuerzo a redactar un plan de negocio resulta de gran ayuda.
Otro aspecto que deben contemplar los emprendedores es el financiamiento.
Algo que no es difícil de encontrar cuando se tiene un buen proyecto, pero que tiene unas reglas de juego que hay que conocer: se parte de la base de que el inversionista busca un retorno ajustado al riesgo del proyecto, mientras que el emprendedor quiere financiamiento lo más barata posible. Por tanto, ¿cómo puede el emprendedor disminuir la percepción de riesgo?
Más adelante llegarán otros dilemas. Si se ha acertado, la empresa crecerá y el emprendedor deberá decidir cómo: crecimiento orgánico, por adquisiciones, por alianzas o joint ventures...
Y más cuestiones para plantearse, como por ejemplo completar el equipo, diseñar un consejo de administración adecuado, decidir si se da el salto al mercado internacional, etc. El camino es largo y los obstáculos, numerosos. Sin embargo, muchas son también las soluciones. Para aumentar la probabilidad de éxito lo que hay que hacer, por lo menos, ¡es conocerlas!
Texto adaptado de emprendedoresnews.com










