Por necesidad o por oportunidad hoy la tendencia es la creación de nuevas energías menos contaminantes y que además puedan ponerse al alcance de la población con incidencias económicas razonables. Ese es el desafío de este siglo.
Así como existen los emprendedores por necesidad y los emprendedores por oportunidad, también las nuevas creaciones tienen su origen en ese camino de doble vía, no necesariamente complementario, no necesariamente excluyente.
La creatividad como apoyo en la generación de energías alternativas, complementarias por ahora, sustitutivas en un lapso no muy lejano, está fluyendo con fuerza en los campos de investigación y desarrollo, en biólogos y químicos, en empresas nacientes y multinacionales asentadas, en CEOS y gerentes.
Esta irrupción de nuevas oportunidades energéticas nos lleva a preguntarnos ¿surgieron por necesidad o por oportunidad?
El agotamiento de energías tradicionales como el petróleo han hecho surgir en un intervalo relativamente breve, nuevas oportunidades energéticas como: etanol, biodiesel, solar, hidrógeno, carbón limpio y más atrás, la energía eólica. Hasta se encuentran proyectos para producir energía a partir de desechos forestales. Ya hay ciudades finlandesas como Lapua, de 15.000 habitantes, cubren hasta el 35% de sus necesidades energéticas con recursos procedentes de residuos forestales. Otro 50% procede de la turba, fuente local muy abundante.
Hay países que están marcando claramente una definición de “autopista de una vía” en sentido verde. Australia, por ejemplo, es el primer país del mundo que tiene pensado prohibir por ley la producción de focos incandescentes tradicionales.
Quizá sea por necesidad o por oportunidad que la creatividad haga explosión en la creación de nuevas energías menos contaminantes. Es una gran noticia. Que esas expresiones puedan ponerse rápidamente al alcance de la población con incidencias económicas razonables, es también, uno más. Un desafío de este siglo, de nuestros científicos y de nuestras empresas. De todos.
El humano común está alarmado. Las empresas lo saben. Hay negocio allí.
Fuente: texto adaptado de emprendedoresnews.com










